Por fin terminé mis finales =D ahora solo faltan los sustis(sin comentarios :S), entre los cursos que llevé estaba Física Moderna, es un curso muy bonito! y lo bueno es que siempre hace que investiguemos y encontremos cosas locas :D, fué así como llegué al blog de Walter y leí un post muy bueno de la Regla de Hund aplicada al comportamiento de los seres humanos en un vehículo de transporte público.
Para comenzar si no están familiarizados con la Regla de Hund(que roche porque es de colegio :P) lean esto primero:
La Regla de Hund establece que: “Los electrones deben ocupar simplemente todos los orbitales de un subnivel dado antes de empezar a aparearse. Estos electrones desapareados tienen espines paralelos.”
Tomemos a modo de ejemplo, haciendo uso de la notación orbital, el subnivel 3d, el cual posee 5 orbitales. El Escandio tendrá un electrón en el primer orbital con, digamos, espín positivo. El elemento que le sigue en la tabla periódica, el Titanio, tendrá esa misma estructura pero con otro electrón más en el segundo orbital también con espín positivo. Así sucesivamente hasta llegar al Manganeso, átomo que tendrá un electrón con espín positivo en cada uno de sus orbitales del subnivel 3d. Ahora bien, el elemento que le sigue será el Hierro, el cual tiene idéntica estructura electrónica al anterior, pero con un electrón más… esta vez con espín negativo ubicado nuevamente en el primer orbital. O sea, de ahora en más, como cada orbital ya contiene un electrón, los próximos electrones que se agreguen deberán aparearse con los ya existentes. Para que esto ocurra debe tener espín contrario. Finalmente, se obtendrá como máximo, 2 electrones por orbital. Una vez completos todos los orbitales de un subnivel, se debería pasar a otro subnivel.
Ya ahora vayamos con lo que nos plantea Walter, sólo que con un par de correcciones :D:
¡Estoy absolutamente seguro que lo mismo hace la gente en el colectivo! ¿Qué, no te has dado cuenta aún? Bueno, seguí leyendo entonces…
Aceptemos las siguientes analogías para probar mi hipótesis, entre el modelo magnético de un átomo y el modelo humano:
electrones = personas
espin = sexo
subnivel = colectivo
orbital = asientos dobles
Un razonamiento similar nos ayudará a comprender a las personas: Ahora queda claro porqué cuando la gente sube al colectivo se sienta en los lugares dobles siempre y cuando estos estén vacíos y no los tengan que compartir con otra persona. Recién cuando en todos los asientos dobles haya una persona, la nueva gente se sentará al lado de alguna otra. Y este hombre que sube, analiza el espín (sexo) de las personas que están sentadas y elije donde sentarse (finalmente, al lado de una mujer). Así sucesivamente hasta llenarse el colectivo (o subnivel). Luego, a esperar el otro colectivo…
Uno se puede llegar a sorprender por qué a veces hay hombres juntos, o mujeres juntas, todo esto sin haber hablado de los asientos de a uno ni de los que viajan parados, pero es que la excepción, justamente, confirma la regla.
Es una muy buena aplicación y pienso que de alguna forma si se cumple :D habrá que ver en que otros casos también lo hace.
Para comenzar si no están familiarizados con la Regla de Hund(que roche porque es de colegio :P) lean esto primero:
La Regla de Hund establece que: “Los electrones deben ocupar simplemente todos los orbitales de un subnivel dado antes de empezar a aparearse. Estos electrones desapareados tienen espines paralelos.”
Tomemos a modo de ejemplo, haciendo uso de la notación orbital, el subnivel 3d, el cual posee 5 orbitales. El Escandio tendrá un electrón en el primer orbital con, digamos, espín positivo. El elemento que le sigue en la tabla periódica, el Titanio, tendrá esa misma estructura pero con otro electrón más en el segundo orbital también con espín positivo. Así sucesivamente hasta llegar al Manganeso, átomo que tendrá un electrón con espín positivo en cada uno de sus orbitales del subnivel 3d. Ahora bien, el elemento que le sigue será el Hierro, el cual tiene idéntica estructura electrónica al anterior, pero con un electrón más… esta vez con espín negativo ubicado nuevamente en el primer orbital. O sea, de ahora en más, como cada orbital ya contiene un electrón, los próximos electrones que se agreguen deberán aparearse con los ya existentes. Para que esto ocurra debe tener espín contrario. Finalmente, se obtendrá como máximo, 2 electrones por orbital. Una vez completos todos los orbitales de un subnivel, se debería pasar a otro subnivel.
Ya ahora vayamos con lo que nos plantea Walter, sólo que con un par de correcciones :D:
¡Estoy absolutamente seguro que lo mismo hace la gente en el colectivo! ¿Qué, no te has dado cuenta aún? Bueno, seguí leyendo entonces…
Aceptemos las siguientes analogías para probar mi hipótesis, entre el modelo magnético de un átomo y el modelo humano:
electrones = personas
espin = sexo
subnivel = colectivo
orbital = asientos dobles
Un razonamiento similar nos ayudará a comprender a las personas: Ahora queda claro porqué cuando la gente sube al colectivo se sienta en los lugares dobles siempre y cuando estos estén vacíos y no los tengan que compartir con otra persona. Recién cuando en todos los asientos dobles haya una persona, la nueva gente se sentará al lado de alguna otra. Y este hombre que sube, analiza el espín (sexo) de las personas que están sentadas y elije donde sentarse (finalmente, al lado de una mujer). Así sucesivamente hasta llenarse el colectivo (o subnivel). Luego, a esperar el otro colectivo…
Uno se puede llegar a sorprender por qué a veces hay hombres juntos, o mujeres juntas, todo esto sin haber hablado de los asientos de a uno ni de los que viajan parados, pero es que la excepción, justamente, confirma la regla.
Es una muy buena aplicación y pienso que de alguna forma si se cumple :D habrá que ver en que otros casos también lo hace.